Prevención Empresas

Prevención Empresas

Apuesta por la prevención

La Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante (COEPA) ofrece asesoramiento gratuito en seguridad y salud en el trabajo a todas las empresas de la provincia de Alicante. Si quieres conocer cómo mejorar tu gestión preventiva y reducir la siniestralidad, nuestros técnicos están a tu servicio. (ampliar)

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  • Fundación para la prevención
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preguntasfrecuentes

A continuación te mostramos una serie de preguntas frecuentes relacionadas con el Servicio de Asesoramiento en Prevención de Riesgos Laborales de COEPA.

Este contenido se irá complementando periódicamente, bien por nuestra propia iniciativa o por sugerencia de los propios usuarios. Por ello, te invitamos a que nos envíes tus consultas o sugerencias a través del formulario de contacto.


Listado de preguntas frecuentes:

La planificación de la actividad preventiva ha de incluir las medidas a adoptar, los plazos y los responsables de la adopción de dichas medidas. La prioridad de adopción de estas medidas preventivas se planificará siguiendo los siguientes criterios:

  • La gravedad de los riesgos.
  • Número de trabajadores expuestos a los riesgos.

Si el periodo de planificación es superior a un año se tendrá que establecer un programa anual de actividades.

La legislación establece que el empresario debe proporcionar una formación adecuada en materia de prevención de riesgos laborales a las siguientes personas:

  • A cada trabajador en cumplimiento de su deber de protección, cualquiera que sea la modalidad o duración del contrato laboral.
  • A los delegados de prevención para el ejercicio de sus funciones.
  • A los trabajadores designados para desarrollar las actividades de prevención, en el caso de que se haya optado por esta modalidad de servicio de prevención.

La formación que el empresario deberá proporcionar a cada trabajador en materia de prevención de riesgos laborales deberá ser:

  • Teórica y práctica.
  • Suficiente y adecuada a los riesgos de su puesto de trabajo o función y a las medidas de protección y prevención adoptadas para dichos riesgos.
  • Se deberá adaptar a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos.

Los delegados de prevención y los trabajadores designados habrán de poseer una formación adecuada y suficiente en materia de prevención de riesgos laborales para el correcto desarrollo de sus funciones, debiéndose tener en consideración tanto los riesgos inherentes a la actividad como las dimensiones de la empresa donde vayan a ejercer sus funciones.

En relación con este último aspecto la legislación en materia de prevención de riesgos laborales establece 3 niveles de formación:

  • Formación de nivel básico.
  • Formación de nivel intermedio.
  • Formación de nivel superior.

El empresario deberá consultar a los trabajadores, con la debida antelación, la adopción de cualquier decisión referida a las siguientes materias:

  • La planificación y organización del trabajo en la empresa y la introducción de nuevas tecnologías en relación con las consecuencias que éstas pudieran tener para la seguridad y la salud de los trabajadores.
  • La organización y el desarrollo de las actividades de prevención de la empresa.
  • La designación de los trabajadores encargados de las medidas de emergencia.
  • Los procedimientos para proporcionar a los trabajadores la información necesaria sobre prevención de riesgos laborales.
  • Los procedimientos relativos a la obtención, tratamiento y conservación de la documentación en materia de prevención.
  • El proyecto y la organización de la formación en materia preventiva: duración, contenido, momento, personas que deberán impartirla etc.

La consulta se canaliza a través de los representantes de los trabajadores y en el supuesto de que la empresa no los tenga se realizará directamente a trabajadores, pudiendo emplear cualquier procedimiento que permita la participación: reuniones, asambleas, etc…

La respuesta del delegado de prevención no es vinculante. En cualquier caso la respuesta no podrá demorarse más de quince días y en el caso de que se trate de la adopción de medidas para prevenir riesgos inminentes la respuesta habrá de darse en el tiempo imprescindible.

La legislación de prevención no exige que quede constancia de la consulta, no obstante es conveniente que tanto la consulta como la respuesta se realicen por escrito y que se guarden como prueba documental del cumplimiento de la obligación empresarial.

Con carácter general el art. 20 de la L.P.R.L. obliga a todas las empresas a:

  • Analizar las posibles situaciones de emergencia.
  • Adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores.
  • Designar para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y comprobar periódicamente su correcto funcionamiento. Dicho personal deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado.
  • Organizar las relaciones que sean necesarias con servicios externos a la empresa, en materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha contra incendios, de forma que se garantice la rapidez y eficacia de las mismas.

El empresario deberá tener en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa, así como la posible presencia de personas ajenas a la misma, a la hora de planificar la actividad preventiva de la empresa ante situaciones de emergencia.

Con carácter específico existe una serie de normas que contemplan la obligatoriedad de implantar planes de emergencia interiores en determinados edificios o empresas, que son:

  • Hospitales.
  • Centros docentes.
  • Hoteles.
  • Espectáculos y actividades recreativas.
  • Instalaciones deportivas.
  • Bares, cafeterías y restaurantes.
  • Bibliotecas, archivos y museos.
  • Empresas que por el tipo y cantidad de las sustancias que utiliza en su proceso productivo entran dentro del ámbito de aplicación del R.D. 1254/1997, de 16 de julio, por el que se aprueban las medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas.

El grado de organización exigido, dependerá, por tanto, de la existencia o no de normativa específica que obligue a la empresa a elaborar e implantar un plan de emergencia y evacuación interior, y de la actividad y tamaño de la empresa.

Aquellas empresas que no estén obligadas a la realización de un plan de autoprotección o plan de emergencia interior, deberán garantizar la protección de los trabajadores mediante una mínima planificación de la actuación ante situaciones de emergencia y una suficiente formación e información.

Con el fin de cumplir con los objetivos del plan de emergencia y evacuación se desarrollarán los siguientes documentos:

  • Un documento que enuncie y valore las condiciones de riesgo de los edificios en función de los medios disponibles que incluirá todo lo que sea de interés para la seguridad de personas y bienes.
  • Un inventario describiendo los medios humanos y materiales. Se ha de indicar la localización de dichos medios y las instrucciones para su uso y funcionamiento en caso de emergencia.
  • Un documento que contemple las posibles situaciones de emergencia y sus planes de actuación, junto con las condiciones de uso y mantenimiento de las instalaciones.
  • Un documento que recoja la implantación del plan y que contemple:
  • La divulgación general del plan
  • Los programas de formación específica del personal incorporado al mismo.
  • La revisión cuando sea aconsejable.
  • Los nombres de las personas que constituyen la organización prevista y las funciones correspondientes a cada una de ellas.
  • La revisión y mantenimiento de los distintos equipos materiales de protección para casos de emergencia.

Para ayudar a elaborar un plan de emergencia, el Ministerio del interior ha publicado una guía que describe en cuatro documentos los pasos que se deben seguir para llevarlo a cabo.

Se deberá elaborar y conservar a disposición de la autoridad laboral y sanitaria la siguiente documentación:

  • Evaluación de riesgos.
  • Plan de prevención.
  • Controles periódicos de las condiciones de trabajo.
  • Resultado de los reconocimientos médicos.
  • Relación de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que hayan causado baja al trabajador de al menos un día.
  • Documentación de los equipos de trabajo.
  • Plan de emergencia.
  • Auditoría si procede.

Documentación sobre:

  • Consultas realizadas a los representantes de los trabajadores.
  • Formación e información dada a los trabajadores.
  • Entrega de equipos de protección individual.
  • Aceptación voluntario del trabajador a los reconocimientos médicos.
  • Partes de investigación de accidentes.
  • La información recibida y suministrada a las empresas que desarrollan sus actividades en el mismo centro de trabajo.

La coordinación de actividades empresariales consiste en la obligación de cooperación en materia de prevención de riesgos laborales existente entre dos o más empresarios en los siguientes supuestos:

  • Cuando trabajadores pertenecientes a diferentes empresas comparten un mismo lugar de trabajo en el desarrollo de sus actividades laborales.
  • Cuando se contrate o subcontrate obras o servicios de la propia actividad de la empresa principal.
  • Cuando la contratación o subcontratación se realice con maquinaría, productos, materia prima o útiles proporcionados por la empresa principal, pero el trabajo se realice fuera de su centro de trabajo.
  • Al desarrollar su actividad los trabajadores autónomos en otro centro de trabajo.

No existe ningún precepto legal que obligue a realizar la investigación de accidentes siguiendo un método determinado, dejando libertad al empresario para llevarla a cabo según sus criterios. Para facilitar esta tarea el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo ha desarrollado un método de investigación recogido en la nota técnica de prevención 274 (NTP-274).

Este método está basado en las siguientes etapas:

- Toma de Datos:
Se persigue reconstruir “in situ” qué circunstancias se daban en el momento inmediatamente anterior al accidente que permitieron o posibilitaron la materialización del mismo.

Ello exige recabar todos los datos sobre tipo de accidente, tiempo, lugar, condiciones del agente material, condiciones materiales del puesto de trabajo, formación y experiencia del accidentado, métodos de trabajo, organización de la empresa… y todos aquellos datos complementarios que se juzguen de interés para describir secuencialmente cómo se desencadenó el accidente.

En la acción que necesariamente debe llevarse a cabo para recabar los datos anteriores hay que tener presentes varios detalles:

  • Evitar la búsqueda de responsabilidades.
  • Aceptar solamente hechos probados.
  • Realizar la investigación lo más inmediatamente posible al acontecimiento.
  • Preguntar a las distintas personas que puedan aportar datos (accidentado, testigos presenciales, encargado o mando directo…).
  • Reconstruir el accidente “in situ”.
  • Recabar información tanto de las condiciones materiales de trabajo (instalaciones, máquinas…), como de las organizativas (métodos y procedimientos de trabajo) como del comportamiento humano (cualificación profesional, aptitudes, formación,…).

- Organización de los datos recabados:
El árbol de causas o diagrama de factores del accidente persigue evidenciar las relaciones entre los hechos que han contribuido a la ocurrencia del accidente.
El árbol acostumbra a construirse partiendo del suceso último (daño o lesión) hasta llegar a los primeros hechos que lo originan.

Para ello, se toma como punto de partida el accidente y seguidamente se determinan sus antecedentes inmediatos por medio de la pregunta:

“¿Qué tuvo que ocurrir para que el daño o lesión se produjera?”

Una vez es respondida se prosigue sistemáticamente cuestionando sobre cada uno de los hechos la pregunta:

“¿Qué tuvo que ocurrir para que este hecho se produjera?”

Se continúa de este modo hasta llegar a establecer todos los hechos y factores que intervienen en la ocurrencia del accidente. Por último se establece la relación entre ellos y se determina el modo de intervención con el fin de que no vuelva a suceder el accidente.

  • El encargo del Estudio de Seguridad y Salud, o en su caso, el encargo del Estudio Básico, a un técnico competente en materia de seguridad y salud.
  • La designación de Coordinadores de Seguridad y Salud.
  • El Visado del Proyecto de obra al que deberá acompañar, como parte, el Estudio de Seguridad y Salud.
  • La comunicación a la Autoridad Laboral del Aviso Previo, así como de la apertura del centro de trabajo incluyendo el Plan de Seguridad y Salud.
  • Controlar el cometido de los técnicos.
  • Concertar las empresas contratistas.
  • Coordinar e informar a los contratistas.

El Plan de Seguridad y Salud en el trabajo es el documento en aplicación del Estudio de Seguridad y Salud o en su caso del Estudio Básico que debe elaborar cada contratista y en el cual se analizan, estudian, desarrollan y complementan las previsiones contenidas en el mismo.

Con carácter general, los empresarios están obligados a:

  • Aplicar los principios de la actividad preventiva señalados en el artículo 15 de la Ley 31/1995, en particular al desarrollar las tareas o actividades indicadas en el artículo 10 del RD1627/97.
  • Vigilar, cumplir y hacer cumplir a su personal propio el plan de seguridad establecido para la obra en cuestión.
  • Cumplir la normativa de prevención de riesgos laborales teniendo en cuenta, en su caso, las obligaciones sobre coordinación de actividades empresariales previstas en el artículo 24 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, así como cumplir las disposiciones mínimas establecidas en el Anexo IV del RD1627/97 de obras de construcción.
  • Informar a los trabajadores autónomos de todas las medidas que hayan de adoptarse en lo que se refiere a su seguridad y salud en la obra.
  • Atender las instrucciones del Coordinador en materia de Seguridad y Salud durante la ejecución de la obra, o en su caso, de la dirección facultativa.

Los trabajadores autónomos serán corresponsables, junto con el contratista y subcontratista, y estarán sometidos también a las directrices del coordinador de obra.

El trabajador autónomo que emplee en la obra a trabajadores por cuenta ajena tendrá la consideración de contratista o subcontratista a efectos del RD1627/97.

En particular los trabajadores autónomos estarán obligados a:

- Aplicar los principios de la actividad preventiva señalados en el artículo 15 de la Ley 31/1995, en particular al desarrollar las tareas o actividades indicadas en el artículo 10 del RD1627/97.

  • Cumplir las disposiciones mínimas establecidas en el Anexo IV del RD1627/97 de obras de construcción.
  • Cumplir las obligaciones en materia de prevención de riesgos que establece para los trabajadores el artículo 29, apartados 1 y 2, de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
  • Ajustar su actuación en la obra conforme a los deberes de coordinación de actividades empresariales establecidos en el artículo 24 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, participando en particular en cualquier medida de actuación coordinada que se hubiera establecido.
  • Elegir y utilizar equipos de protección individual en los términos previstos en el Real Decreto 773/97 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.
  • Utilizar equipos de trabajo que se ajusten a lo dispuesto en el RD1215/97 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
  • Atender las indicaciones y cumplir las instrucciones del coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecución de la obra o, en su caso, de la dirección facultativa.
  • Cumplir con lo establecido en el Plan de Seguridad y Salud.

Las empresas habrán de conservar a disposición de la autoridad laboral y sanitaria la siguiente documentación:

  • Práctica de los controles periódicos de la salud de los trabajadores y de las conclusiones obtenidas de los mismos. Que incluirá:
    • Historial clínico-laboral de cada trabajador.
    • Descripción detallada del puesto de trabajo.
    • Tiempo de permanencia en el puesto de trabajo.
    • Riesgos detectados.
    • Medidas de prevención adoptadas.

En los supuestos en los que la vigilancia de la salud se extiende más allá de la extinción de la relación laboral, la empresa deberá guardar copia de los controles de la salud realizados a los trabajadores afectados, después de extinguida la relación laboral.

Copia del escrito por el cual se le solicita al trabajador su consentimiento previo para realizarle el examen médico, este consentimiento será revocable y libre. La normativa en prevención de riesgos laborales no establece expresamente la obligación de conservar este documento, no obstante es conveniente conservarlo a efectos probatorios.

El empresario podrá optar entre una de las siguientes modalidades de servicio de prevención:

1.- ASUNCIÓN PERSONAL POR EL EMPRESARIO.

Es la modalidad en la que el empresario podrá desarrollar personalmente la actividad de prevención con excepción de las actividades relativas a la vigilancia de la salud de los trabajadores. Para que el empresario pueda asumir la actividad preventiva deberá cumplir los siguientes requisitos:

  • Que la empresa sea de menos de seis trabajadores.
  • Que el empresario desarrolle de forma habitual su actividad profesional en el centro de trabajo.
  • Que tenga una formación adecuada y acorde con el tipo de riesgos existentes en su empresa.
  • Que la empresa no pertenezca a las mencionadas en el Anexo I del Reglamento de los Servicios de Prevención:
    • Trabajos con exposición a radiaciones ionizantes.
    • Trabajos con exposición a agentes tóxicos y muy tóxicos, y en particular a agentes
    • cancerígenos, mutagénicos o tóxicos para la reproducción, de primera y segunda categoría.
    • Actividades en que intervienen productos químicos de alto riesgo.
    • Trabajos con exposición a agentes biológicos de los grupos 3 y 4.
    • Grupo 3: aquel que puede causar una enfermedad grave en el hombre y presenta un serio peligro para los trabajadores, con riesgo de que se propague a la colectividad y existiendo generalmente una profilaxis o tratamiento eficaz.
    • Grupo 4: aquél que causando una enfermedad grave en el hombre supone un serio peligro para los trabajadores, con muchas probabilidades de que se propague a la colectividad y sin que exista generalmente una profilaxis o un tratamiento eficaz.
    • Actividades de fabricación, manipulación y utilización de explosivos, incluidos los artículos pirotécnicos y otros objetos o instrumentos que contengan explosivos.
    • Actividades de inmersión bajo el agua.
    • Actividades en obras de construcción, excavación, movimientos de tierras y túneles, con riesgo de caída de altura o sepultamiento.
    • Actividades en la industria siderúrgica y en la construcción naval.
    • Producción de gases comprimidos, licuados o disueltos o utilización significativa de los mismos.
    • Trabajos con riesgos eléctricos en alta tensión.

Las actividades preventivas no asumidas por el empresario deberán ser desarrolladas por servicios de prevención ajenos.

2.- TRABAJADORES DESIGNADOS

En esta modalidad el empresario designará a uno o varios trabajadores para ocuparse de la actividad preventiva en la empresa. Para que el empresario pueda elegir esta modalidad habrá de cumplir los siguientes requisitos:

  • Que los trabajadores designados tengan la formación adecuada en correspondencia con las funciones a desempeñar. En caso de necesitar formación los trabajadores designados, recibirán la formación dentro del horario de trabajo o con descuente de éste si se realiza fuera del mismo. En ningún caso el coste de dicha formación recaerá sobre los trabajadores.
  • Que la empresa tenga menos de 500 trabajadores, ó 250 si su actividad está incluida en el Anexo 1 del Reglamento de Servicios de Prevención.

Las actividades preventivas para cuya realización no resulte suficiente la designación de uno o varios trabajadores deberán ser desarrolladas a través de uno o más servicios de prevención propios o ajenos.

3.- SERVICIO DE PREVENCIÓN AJENO.

El empresario podrá optar por concertar la totalidad de la actividad preventiva con uno o varios servicios de prevención ajenos salvo cuando sea obligatorio constituir un servicio de prevención propio.

Cuando la designación de uno o varios trabajadores sea insuficiente para la realización de la actividad preventiva será obligatorio optar por esta modalidad o por la constitución de un servicio de prevención propio.

Al realizar el concierto de la actividad preventiva con un servicio de prevención ajeno la ley plantea las siguientes exigencias:

  • Formalización por escrito del mismo
  • Identificación de la empresa especializada que actúa como SPA (Servicio de Prevención Ajeno)
  • Identificación de la empresa destinataria de la actividad así como de los centros de trabajo de la misma para los que la actividad se contrae.
  • Aspectos de la actividad preventiva a desarrollar, especificando incluso las actuaciones concretas y los medios para llevarlas acabo.
  • Actividad de vigilancia de la salud de los trabajadores.
  • Duración del concierto.
  • Condiciones económicas del concierto.

4.- SERVICIO DE PREVENCIÓN PROPIO.

El empresario debe constituir un servicio de prevención propio cuando concurra alguno de los siguientes supuestos:

  • La empresa cuente con más de 500 trabajadores.
  • La empresa tenga entre 250 y 500 trabajadores que desarrollen actividades del Anexo 1 del Reglamento de Servicios de Prevención.
  • Tratándose de empresas no incluidas en los supuestos anteriores y, salvo que opte por el concierto con una entidad especializada ajena, así lo decida la autoridad laboral en función de:
    • La peligrosidad de la actividad desarrollada.
    • La frecuencia o gravedad de la siniestralidad de la empresa.

En caso de optar por esta modalidad de servicio de prevención se tendrán en cuenta los siguientes aspectos:

- Los servicios de prevención propios deberán contar como mínimo con dos de las
especialidades siguientes:

  • Medicina del trabajo.
  • Seguridad en el trabajo.
  • Higiene industrial.
  • Ergonomía.
  • Psicosociología aplicada.
  • Las actividades de los integrantes de los servicios de prevención han de coordinarse con arreglo a protocolos u otros medios existentes que establezcan los objetivos, los procedimientos y las competencias en cada caso.
  • Los integrantes de los servicios de prevención propios habrán de trabajar de forma coordinada, y dedicarse de forma exclusiva a la actividad preventiva.
  • Las empresas deberán elaborar anualmente y mantener a disposición de las autoridades laborales y sanitarias competentes, la memoria y programación anual de actividades.
  • Las actividades preventivas y especialidades no asumidas por el servicio de prevención propio habrá de concertarlas el empresario con los servicios de prevención ajenos.

5.- SERVICIO DE PREVENCIÓN MANCOMUNADO.

Varias empresas pueden acordar constituir un servicio de prevención común para todas ellas, previa consulta a los representantes de los trabajadores. Las empresas que decidan mancomunar su servicio de prevención deberán estar sujetas a uno de los siguientes supuestos:

  • Que sean empresas que desarrollen simultáneamente actividades en un mismo centro de trabajo, edificio o centro comercial.
  • Que sean empresas pertenecientes a un mismo sector productivo o grupo empresarial o que desarrollan su actividad en un mismo polígono industrial o área geográfica limitada.

El Servicio de prevención mancomunado se considerará, independientemente de que tenga personalidad jurídica propia, como servicio de prevención propio de cada una de las empresas que se hayan mancomunado.

6.- SERVICIO DE PREVENCIÓN MIXTO.

Las modalidades mixtas son aquellas en las que parte de la prevención es asumida por la empresa (a través del propio empresario, o a través de trabajadores designados, o mediante el servicio de prevención propio) y parte es asumida por un servicio de prevención ajeno, al que se ha recurrido mediante un concierto.

Existen dos vertientes de reconocimientos médicos a tener en cuenta: un reconocimiento general que será el mismo para todos los trabajadores de la empresa, y otro específico que, cuando proceda, se habrá de realizar al trabajador en función de los riesgos que presenta su puesto de trabajo, aplicando para ello los protocolos médicos aprobados por el Ministerio de Sanidad y Consumo que existen en las siguientes materias:

  • AMIANTO · ALTERACIONES DEL MIEMBRO SUPERIOR
  • PLOMO · ALTERACIONES NEUROLÓGICAS (SNC)
  • CORURO DE VINILO · ALTERACIONES NEUROLÓGICAS (SNP)
  • RUIDO · ASMA
  • RADIACIONES IONIZANTES · OTRAS ENFERMEDADES RESPIRATORIAS (EPOC, bronquitis, fibrosis)
  • PANTALLAS · ÓXIDO DE ETILENO
  • CARGAS · GASES ANESTÉSICOS
  • CANCERÍGENOS · CITOSTÁTICOS
  • BIOLÓGICOS · PIEL
  • PLAGUICIDAS · AGENTES BIOLÓGICOS
  • ALTERACIONES DE COLUMNA

El trabajador está obligado a observar en su trabajo las medidas legales de seguridad e higiene en el trabajo. Cada trabajador debe velar por su propia seguridad y por la de otras personas a la que pueda afectar por su actividad profesional.

Los trabajadores están obligados a:

  • Usar adecuadamente las máquinas, aparatos, herramientas, sustancias peligrosas, equipos de transporte y, en general, cualesquiera otros medios con los que desarrolle su trabajo.
  • Usar correctamente los medios y equipos de protección facilitados por el empresario, de acuerdo con las instrucciones por él facilitadas.
  • Utilizar correctamente los dispositivos de seguridad.
  • Cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones seguras de trabajo.
  • Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas por la autoridad competente con el fin de proteger su seguridad y salud.
  • Informar de inmediato a su superior jerárquico directo y a los trabajadores designados para realizar actividades de prevención y protección, o en su caso, al servicio de prevención sobre cualquier situación que a su juicio entrañe por motivos razonables, un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores en el trabajo.
  • Además, los delegados de prevención realizarán las siguientes tareas:
    • Colaborar con la dirección de la empresa en la mejora de la acción preventiva.
    • Promover y fomentar la cooperación de los trabajadores en la ejecución de la normativa sobre prevención de riesgos laborales.
    • Ser consultados por el empresario, con carácter previo a su ejecución, acerca de las decisiones a las que se refiere el artículo 33 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.
    • Ejercer una labor de vigilancia y control sobre el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales.

En función del tipo de obra y sus características deberá tenerse en cuenta el grado de aplicación del Real Decreto 1627/1997 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.

En las obras de construcción en general se atenderá a los siguientes conceptos y requisitos básicos:

a) La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995 PRL) y el Reglamento de los Servicios de Prevención (RD 39/1997) les es de aplicación a todas las empresas (contratistas y subcontratistas) que intervienen en las obras de construcción, así como toda la normativa de desarrollo y complementaria.
b) El promotor adoptará las medidas necesarias para garantizar que las empresas contratistas y subcontratistas y trabajadores autónomos que desarrollen actividades en su centro de trabajo reciban y trasladen a sus respectivos trabajadores la información y las instrucciones adecuadas en relación a los riesgos existentes en el centro de trabajo y las medidas de protección y prevención correspondientes, así como las medidas de emergencia a aplicar.
c) A los contratistas y subcontratistas les será de aplicación los artículos 10, 11, 15 y 16 del RD1627/1997 así como el Anexo IV del mismo real decreto sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. (Ver apartado 21.10 Obligaciones de contratistas y subcontratistas de esta Guía)
d) Los trabajadores autónomos se acogerán a las obligaciones establecidas en el artículo 12 del RD.1627/1997. (Ver apartado 21.11 Obligaciones de los trabajadores autónomos de esta Guía)

La Guía técnica seguridad y salud en las obras de construcción elaborada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo establece diferentes tipos de obra y el grado de aplicación del RD.1627/1997 a las mismas.

A) Obras de construcción con proyecto:

Se incluyen aquellas obras para las cuales es legalmente exigible un proyecto, mediante el cual se definen y determinan las exigencias técnicas de las mismas. Se considera que la documentación técnica y económica de un proyecto está formada, como mínimo, por: memoria, pliego de condiciones, planos, mediciones y presupuesto.
Este proyecto da origen en la fase de ejecución a la figura de la Dirección Facultativa de Obra.

En aplicación del RD1627/97 se atenderá a los siguientes conceptos:

  • Coordinador en Fase de Proyecto, cuando haya varios proyectistas (el promotor encarga la redacción del proyecto a varios técnicos, si bien ninguna se responsabiliza de la totalidad del mismo).
  • Coordinador en Fase Ejecución, cuando en la ejecución de la obra intervenga más de una empresa o una empresa y trabajadores autónomos o diversos trabajadores autónomos.
  • Estudio o Estudio Básico de Seguridad y Salud, según proceda.
  • Plan de Seguridad y Salud, en todos los casos.
  • Aviso Previo.
  • Cumplimiento del Anexo IV del RD1627/97, disposiciones mínimas de seguridad y salud que deben aplicarse en las obras.

B) Obras de construcción sin proyecto:

Son aquellas que se ejecutan sin contar con proyecto previo.

En aplicación del RD1627/97 se atenderá a los siguientes conceptos:

  • En estas obras, en general, al no existir la obligación de presentar el Proyecto de ejecución, no requerirán de la elaboración del Estudio o Estudio Básico de Seguridad y Salud, ya que dicho Estudio o Estudio Básico es parte integrante del Proyecto.
  • Ante la simultaneidad de empresas o trabajadores autónomos en la obra, éstos se coordinarán según lo dispuesto en el artículo 24 de la Ley 31/95.
  • Este tipo de obras se realiza por trabajadores que ejercen estos trabajos en régimen de desplazamiento. Cada empresa que preste este tipo de trabajos debe tener su propia evaluación de riesgos, en la que se deben tener en cuenta las características y riesgos, en especial los contenidos en el Anexo II del RD1627/1997, así como el régimen de desplazamiento en los trabajos, si bien de una forma genérica, dada la dificultad de conocer las características exactas de cada lugar en el que será necesario intervenir.
  • Adoptarse las medidas necesarias de formación e información a los trabajadores, supervisión previa de las actividades por personal capacitado para organizar los trabajos y equipamientos adecuados.
  • Cumplimiento del Anexo IV del RD1627/97, disposiciones mínimas de seguridad y salud que deben aplicarse en las obras.

De acuerdo con lo anteriormente expuesto, cada empresa deberá tener su propia organización de la prevención, mediante la cual debe ejercer las actividades preventivas establecidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y su normativa de desarrollo.

En cuanto a las Obras sin proyecto cabe hacer la siguiente distinción:

B.1. Obras en las que el proyecto no es exigible para su tramitación administrativa:

Aquí se incluyen aquellas obras menores donde no se solicita proyecto alguno por parte de la autoridad competente. (Cableado de fachadas, reparación de humedades en túneles y montaje de bajantes entre otras). Debe tenerse en cuenta que en ocasiones para la ejecución de una obra se requieren distintos proyectos auxiliares a fin de obtener las licencias y permisos requeridos por la autoridad correspondiente, tales como la instalación de grúa, montaje e instalación de andamios, instalación eléctrica de la obra).

En este tipo de obras el Promotor tendrá la obligación de redactar y comunicar el Aviso Previo.

B.2. Obras de emergencia:

Aquellas obras que están condicionadas por la necesidad de una intervención rápida y urgente (reparaciones de roturas en conducciones de agua, gas o saneamiento, apuntalamientos o refuerzos urgentes de estructuras o edificios, etc.), lo que imposibilita la redacción de un proyecto en el sentido estricto del término antes de su inicio. Si con posterioridad se redactara un proyecto, entonces pasarían a tener la consideración de obras de construcción con proyecto.

A fin de determinar las obligaciones de estas obras de emergencia, se podrán clasificar también en función de su período de duración:

  • Las de corta duración (menor o igual a 30 días) tendrán la consideración de obras sin proyecto.
  • Las de duración mayor a 30 días, el promotor tendrá la obligación de redactar y comunicar el Aviso Previo.

B.3. Obras de corta duración:

Consisten en obras, previstas o no, de poca importancia tecnológica y económica, que requieren de un periodo corto de tiempo para la ejecución de los trabajos, que en ningún caso excederán los 30 días, respondiendo a necesidades eventuales. Suelen ser de reparación o mantenimiento y no son objeto de licencia de obras ni documentación técnica de ninguna naturaleza.

En este tipo de obras, dadas sus peculiares características, se entiende que únicamente le son aplicables las consideraciones estipuladas para las obras de construcción en general.

A título meramente enunciativo, hay que señalar que el contenido del estudio de seguridad y salud, elaborado por el técnico competente que designe el promotor, contendrá como mínimo, o en su caso, por el coordinador de seguridad y salud de la obra:

a) Memoria descriptiva de los procedimientos, equipos técnicos y medios auxiliares que hayan de utilizarse, con expresión de los riesgos que pueden evitarse y evaluación de aquellos que no puedan eliminarse.
b) Pliego de condiciones particulares en el que se tendrán en cuenta las normas legales aplicables a las especificaciones técnicas propias de la obra, así como lo relativo a la utilización y conservación de máquinas, útiles, herramientas, sistemas y equipos de trabajo.
c) Planos de definición de las medidas preventivas.
d) Mediciones de las unidades o elementos de seguridad.
e) Presupuesto de gastos para la aplicación y ejecución del estudio de seguridad.

El Estudio Básico de seguridad y salud se regula sustantivamente en el artículo 6 del RD 1627/1997, con características y objetivos similares a los del Estudio, pero su contenido se puede limitar a:

  • Precisar las normas de Seguridad y Salud aplicables a la obra. A tal efecto, deberá contemplar la identificación de los riesgos laborales que puedan ser evitados, indicando las medidas técnicas necesarias para ello.
  • Relación de los riesgos laborales que no pueden eliminarse conforme a lo señalado anteriormente, especificando las medidas preventivas y protecciones técnicas tendentes a controlar y reducir dichos riesgos y evaluando su eficacia, en especial cuando se propongan las medidas alternativas.

Es decir, el Estudio Básico tiene como objetivo el establecimiento de la información y evaluación mínima precisa para que contratista y subcontratista efectúen el análisis inicial de riesgos a aplicar a su propio procedimiento de Evaluación de riesgos y la planificación preventiva de su actividad en la ejecución de sus contratos en el centro de trabajo de titularidad del promotor.